Le hablo de que se trata de crear la identidad corporativa de una empresa. El servicio más caro que puede ofrecer un diseñador. El más importante y valorado. Le digo lo que suele cobrar y descubro que el númetro de digitos en la cifra es proporcional al número de veces que cierra y abre los ojos con cara de asombro. Finalmente sonríe y sucede algo totalmente esperado, me dice: "pero harás un precio especial..." refuerza su frase con un estudiado guiño de su ojo derecho. No me gustan los guiños. A partir de ahí todo sucede muy rápido y sólo recuerdo que me descubro despidiéndome de ellos en el umbral mientras me dice. "Bueno ya hablaremos de nuestro tema". Dios! Ahora es nuestro tema...
1- Quien tiene un diseñador en casa tiene un tesoro. Señores, no inviertan en su proyecto. Busquen un conocido diseñador que os cree la marca. Amigo, cuñado...Lo que sea...
2-Dónde estarán los kleenex? El niño tiene mocos...

